Faraday

Con “Ciencia Ambulante”, y salvando todas las distancias, pretendemos seguir la estela de aquellas charlas y demostraciones de divulgación científica que se desarrollaron en la Ilustración y que adquirieron su máxima expresión con Faraday, en el Palais de la Découverte de París, y en otros museos, algunos de ellos españoles. Benjamin Thompson, el Conde Rumford (1753-1814) fundó la Royal Institution "para difundir el conocimiento y facilitar la introducción general de las invenciones mecánicas y sus mejoras, y para enseñar mediante cursos con conferencias filosóficas y experimentos la aplicación de la ciencia a los propósitos comunes de la vida". Sin embargo, la Institución tuvo problemas financieros desde el principio, porque el soporte tenía que venir del público en general, y las personas acomodadas en particular. La brillante trayectoria de Humphry Davy dio una solución temporal, porque atrajo mucha gente de la alta sociedad. Pero se retiró en 1812. El sucesor de Davy, William Thomas Brande dio conferencias de química y ganó dinero, pero no resolvió el problema financiero. Estas dificultades fueron ampliamente superadas cuando Faraday puso su destreza como químico a disposición de la Royal Institution. El uso del laboratorio en las investigaciones sobre las aleaciones del acero y más particularmente para los miles de análisis realizados por Faraday hacia 1820 atrajeron los fondos suficientes para mantener la Royal Institution en funcionamiento. Además,  fundando en 1826 las series de conferencias, "Discursos de la tarde del Viernes" y "Conferencias de Navidad", y contribuyendo él mismo como buen conferenciante, Faraday tuvo éxito al solucionar el problema financiero a la Institución. Faraday contribuyó a superar las dos tareas: resolver el problema financiero de la Institución y al mismo tiempo realizar un número de inventos y descubrimientos útiles, atrayendo a muchas personas, incluyendo niños, a las satisfacciones y beneficios de hacer ciencia.  En  1859 Faraday dio las Conferencias navideñas sobre Las distintas fuerzas de la materia. La siguiente navidad  dio las conferencias para niños sobre La historia química de una vela. Estas dos series fueron publicadas y se hicieron clásicas... Esas conferencias fueron escuchadas entre otros por Charles Dickens y el príncipe Alberto, el marido de la Reina Victoria, y el príncipe Eduardo, su hijo (después Eduardo VII). Estas conferencias se mantienen en la actualidad y desde 1966 son televisadas en Inglaterra.